lunes, 13 de enero de 2014

Caperucita Roja - Versión urbana/moderna

Por una parte estaba triste, ya no vería a mis amigos diariamente; pero por otra, habían ascendido a mi padre, y ahora viviríamos mejor.
Nos habíamos mudado a la gran ciudad; un caos de coches, personas y ruido, nada comparado con el bosque que había al lado de mi casa, y al que solía ir cuando quedaba con mis compañeros.
 - ¡Rouge! ¡Despierta cariño! Tienes que llevarle el bizcocho a tu abuelo. Ya sabes que se enfada si se lo llevas tarde.
Me puse mis tejanos, me calcé mis Converse y me metí dentro de mi sudadera roja.
Aprovechando que iba a salir, llamé a mi Husky; el perro que mis padres me regalaron cuando nos mudamos para que tuviese algo de compañía. Emprendí con él el camino a casa de mi abuelo.
Todos caminaban ajetreados. Me sentía rara entre la multitud.
Me paré pensando qué camino tomar hasta que mi perro dio un salto y librándose de la correa se escapó de mí.
Corrí tras él tratando de alcanzarle, pero no lo conseguía ya que era muy rápido.
Cuando finalmente conseguí alcanzarlo, fui consciente de que estábamos en un desguace, apartado y sucio.
Vi a un chico, puede que de mi edad. Se acercó a acariciar a mi perro.
 - ¿Cómo se llama? - preguntó.
 - Troy. - respondí.
Comenzamos con una larga conversación, hasta que en su rostro vi la sorpresa al oír el nombre de mi abuelo.
 - ¿En serio es tu abuelo? Es amigo del mío, y se conocen des de bien pequeños.
Comenzamos a caminar entre los coches hasta que en la distancia vimos a dos hombres hablar enérgicamente.
 - ¡Abuelo! ¡Tu bizcocho! - grité mientras corría hacia él.
Liam (el chico) cogió a Troy, al que había dejado suelto sin darme cuenta. Se acercaron, y entre risas y diversión se nos pasó toda la tarde.
Integrantes: - Manal Maklouf
                      - Alexandra Madrid

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